abril 09, 2010

el proceso

Ella grito, grito fuerte. Su garganta se cerro, dejo de respirar por un momento y se trago las ganas de llorar. Miro a su alrededor y se sintio avergonzada, aunque no habia nadie. Camino rapido, intentando no causar una escena, llego y cerro su puerta - no tan fuerte. Miro a su alrededor desesperada, sin saber que era lo que buscaba. Agarro lo mas fragil que encontro, un ornamento de vidrio, y lo arremato contra el piso - consciente que si lo tiraba contra la pared, esta podria quedar marcada. Nunca le habia gustado esa cosa.
Respiro profundamente, con tanta fuerza que temblara al exhalar. Se sento en un sillon y contemplo los fragmentos del horrible ornamento, satisfecha con el producto de su fuerza y frustracion. Cruzo por su mente agarrar un puniado de esos pequenios vidrios y apretarlos fuerte, hasta que sangre moje su mano y dolor mate al enojo, a la impotencia. Pero a su cabeza tambien flotaron imagenes de gente que conoce preguntando como se lastimo; ella no sabe mentir y tampoco le gusta la atencion. 'Se me encrustaran, que fea palabra, en la piel los pedacitos mas pequenios haciendome acordar de lo que siento hoy, maniana? No, no, no vale la pena.'
Se acosto - de costado - para asi poder seguir mirando los pedacitos de vidrio, brillando a pesar de su fealdad, por la luz que entraba por el ventanal. Ahora parecian estrellas. Ella sonrio, la luz hizo sus ojos sentirse pesados y los cerro un poco. Enseguida sus musculos se relajaron y su mente dejo de calcular. Decidio dormir, mas tarde limpiaria las estrellas.

1 comentario:

Solci dijo...

"Más tarde limpiaría las estrellas", genial.